DÍA DEL NIÑO, SEGREGACIÓN Y EL IMPACTO DEL “IMPUESTO ROSA”

Pese a los importantes avances logrados en los últimos años, las iniquidades de género aún atraviesan transversalmente a toda la sociedad, con fuertes implicancias económicas. La industria de los juguetes y de los videojuegos no son la excepción: muchos fabricantes aún no pueden superar la articulación binaria y la segregación basada en construcciones sociales asociadas arbitrariamente con el sexo biológico de niños y niñas. Se trata de mecanismos que, según advierten distintos organismos internacionales, fomentan la discriminación y naturalizan la idea de desigualdad.

Un aspecto de la división  sexista  es el denominado “impuesto rosa” (pink tax). ¿De qué se trata? En jugueterías, y catálogos on line de algunas de las principales tiendas e hipermercados del país, se puede visualizar el impacto de este gravamen encubierto. Concretamente, productos de similares características -y hasta igual fabricante- se termina pagando más caro si está dirigido a niñas.

¿Cómo opera el impuesto rosa?

Su instrumentación va a contramano del artículo 42 de nuestra Constitución: “los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecuada y veraz; a la libertad de elección, y a condiciones de trato equitativo y digno…”. En tanto, el pink task también es contrario al artículo 8º bis de la Ley Nacional de Defensa del Consumidor: “…los proveedores deberán garantizar condiciones de atención y trato digno y equitativo a los consumidores y usuarios…”

Por otra parte, desde gran parte de la industria se sigue identificando los juguetes destinados a las niñas con el color rosa, mientras que aquellos dirigidos a los varones, por lo general, tienen una escala cromática donde predomina el azul. Resulta por demás llamativo que, en pleno siglo XXI, exista tan poca sutileza por parte de algunos fabricantes y diseñadores a la hora de lanzar productos al mercado que asocian determinados trabajos y/o funciones de acuerdo al sexo biológico. Para muestra, un botón. En casi todas las jugueterías que hemos relevado, se pudo observar, en lugares destacados de las estanterías, kits de limpieza y carritos de supermercados en miniatura, en cuyo packaging se resalta la figura de una niña.

https://waltermartello.com.ar/dia-del-nino-segregacion-y-el-impacto-del-impuesto-rosa/