INFORME DEL BANCO MUNDIAL REVELA QUE MÁS DE MIL MILLONES DE MUJERES CARECEN DE PROTECCIÓN LEGAL ANTE LA VIOLENCIA DOMÉSTICA Y SEXUAL

Más de mil millones de mujeres carecen de protección legal contra la violencia doméstica y sexual, según un estudio del Banco Mundial

 

CIUDAD DE WASHINGTON, 1 de febrero de 2018. Una nueva investigación del Banco Mundial concluye que más de mil millones de mujeres carecen de protección legal contra la violencia doméstica y sexual.

El estudio, titulado Global and Regional Trends in Women’s Legal Protection Against Domestic Violence and Sexual Harassment (Tendencias mundiales y regionales en la protección legal de las mujeres contra la violencia doméstica y el acoso sexual), también devela que casi 1400 millones de mujeres carecen de protección legal contra la violencia doméstica de carácter económico. El abuso económico comporta el control de la capacidad de la mujer para acceder a recursos económicos (dinero, educación o empleo) como una forma de intimidación y coacción. Además, las mujeres carecen con frecuencia de protección legal contra tipos específicos de acoso sexual fuera del hogar, como en el trabajo, la escuela y lugares públicos.

La violencia contra las mujeres adopta muchas formas, como, entre otras, la violencia física, la sexual, la emocional y la económica. La violencia tiene consecuencias negativas sobre la salud física y mental, a veces muy graves. Conlleva un aumento del ausentismo laboral y limita la movilidad, lo que reduce la productividad y las ganancias. Induce a las niñas a abandonar los estudios, porque acudir a la escuela las pone en peligro de ser objeto de abusos. Afecta a la capacidad de tomar decisiones de las mujeres en el hogar, como la de poder conseguir determinados servicios cuando se precisan.

“La violencia de género es una epidemia mundial que pone en peligro la vida de mujeres y niñas y que tiene gran variedad de consecuencias negativas, no solo para ellas, sino también para sus hijos e hijas y las comunidades en que viven. Acabar con este flagelo es esencial para el desarrollo del capital humano de las mujeres y para dar rienda suelta a todo lo que pueden aportar para el crecimiento económico”, dijo Quentin Wodon, economista principal del Banco Mundial y coautor del estudio.

Dos de las metas adoptadas por los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para el año 2030 son, por un lado, la eliminación de todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas y, por otro, la eliminación de todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina. Estas metas están dotadas de un valor intrínseco, pero son también importantes para la reducción de la pobreza y para la creación de sociedades inclusivas. Tan solo a título de ejemplo: si se acaba con el acoso sexual en las escuelas, se promueve el rendimiento educativo de las niñas, lo que se traduce en mayores ingresos en la edad adulta.

“Aunque las leyes contra la violencia de género son un primer paso importante para proteger a las mujeres, la protección legal sigue siendo deficiente en muchos países”, afirmó Paula Tavares, especialista en cuestiones jurídicas y de género del Banco Mundial, y coautora de la investigación.

El informe, auspiciado por la Fundación Children’s Investment Fund y la Alianza Mundial para la Educación, analiza la legislación vigente en materia de violencia doméstica y acoso sexual en 141 países de los que se ocupa el programa Mujer, Empresa y el Derecho, del Banco Mundial.

Según el análisis de esos 141 países, la proporción de ellos con leyes para la protección de las mujeres contra la violencia doméstica aumentó entre 2013 y 2017 del 71 % al 76 %. No obstante, la protección jurídica sigue siendo mucho más limitada para tipos específicos de violencia doméstica. De cada tres países, en más de uno no hay legislación en materia de violencia sexual intrafamiliar infligida por la pareja o por un pariente. La mitad de los países carecen de legislación específica sobre violencia doméstica de carácter económico. En dos de cada tres países, las convivientes no casadas no están protegidas por las leyes.

Por lo que respecta al acoso sexual fuera del hogar, cuatro de cada cinco países han legislado sobre este punto pero, de nuevo, esas leyes a menudo no cubren todas las formas de acoso, como el acoso sexual en el lugar de trabajo, la escuela y la calle. Uno de cada cinco países no cuenta con leyes apropiadas contra el acoso sexual en el empleo. En relación con el acoso sexual en la educación, la proporción es de seis de cada diez países, y para el acoso sexual en espacios públicos es de cuatro de cada cinco.

La publicación Global and Regional Trends in Women’s Legal Protection Against Domestic Violence and Sexual Harassment se basa en los datos del informe Mujer, Empresa y el Derecho. La próxima edición del informe y su base de datos serán publicados a finales de marzo.

El trabajo de investigación sobre protección legal contra la violencia doméstica y el acoso sexual forma parte de un programa más amplio del Banco Mundial sobre violencia de género. En junio, el Banco Mundial publicó las estimaciones de los costos económicos del matrimonio infantil, otra forma de violencia de género. En el estudio se sugiere, entre otras conclusiones, que retrasar el matrimonio e invertir en la educación de las niñas podría reducir los riesgos para las mujeres de la violencia infligida por sus parejas.

Abordar la violencia de género forma parte ahora de varios proyectos del Banco Mundial en más de una decena de países, en los que se trabaja sobre este punto a través de diversos sectores, como el transporte y la protección social. Además, en 2017, el Banco Mundial anunció un conjunto de donaciones para la innovación, por un monto total de USD 3,4 millones a lo largo de cinco años, diseñadas para prevenir y responder mejor a la violencia de género. De forma más específica, y centrándose en sus políticas y procedimientos internos, el Banco Mundial presentó un grupo de trabajo sobre violencia de género para fortalecer la respuesta de la institución a los problemas relacionados con la explotación y el abuso sexual. Las recomendaciones del grupo de trabajo se tradujeron en un plan de acción en el que se describen las medidas adoptadas para ayudar a prevenir y responder adecuadamente a prácticas de explotación y abuso sexual, así como otras formas de violencia de género en los proyectos a los que el Banco brinda su apoyo.

http://www.bancomundial.org/es/news/press-release/2018/02/01/more-than-1-billion-women-lack-legal-protection-against-domestic-sexual-violence-finds-world-bank-study#