LAS MUJERES, LA PAZ Y LA SEGURIDAD

Para crear una paz duradera, necesitamos las opiniones de las mujeres. Desde la prevención de conflictos y la resolución de conflictos hasta la reconciliación y la recuperación económica tras los conflictos, la participación significativa de las mujeres en los procesos de paz aumenta la posibilidad de que un acuerdo dure más de 15 años en nada menos que el 35 por ciento. Sin embargo, la participación de las mujeres en los procesos de paz va más allá de la simple representación y las cuotas. La participación significativa implica que las mujeres tienen un lugar en la mesa cuando se llevan a cabo las negociaciones, que los intereses de las mujeres y sus experiencias vividas se reflejan claramente en los procesos de paz y que las mujeres son tenidas en cuenta equitativamente en los esfuerzos de recuperación una vez terminado el conflicto.

El 25 de octubre de este año, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas organiza su debate abierto anual sobre las mujeres, la paz y la seguridad. El tema de este año, “Promover la implementación de la agenda de mujeres, paz y seguridad y consolidar la paz a través del empoderamiento político y económico de las mujeres”, tiene como propósito priorizar estas cuestiones en la agenda internacional. ONU Mujeres y sus entidades asociadas también organizarán diversos eventos de alto nivel paralelamente al debate abierto en Nueva York.

Este paquete editorial reúne las voces de mujeres sobre el terreno, casos innovadores y opiniones expertas sobre la agenda de mujeres, paz y seguridad.

Las mejores historias:

El caso Sepur Zarco: las mujeres guatemaltecas que exigieron justicia en una nación destrozada por la guerra

Durante la guerra civil que asoló Guatemala durante 36 años, las mujeres indígenas sufrieron violaciones sistemáticas y esclavitud a manos del personal militar en una pequeña comunidad cercana al puesto avanzado de Sepur Zarco. Lo que les ocurrió no es un caso único, pero lo que sucedió a continuación cambió la historia. Desde 2011 hasta 2016, 15 mujeres sobrevivientes lucharon para obtener justicia en el tribunal supremo de Guatemala. Este caso sin precedentes concluyó con la condena de dos ex militares por delitos de lesa humanidad y la concesión de 18 medidas de reparación para las sobrevivientes y su comunidad. Las Abuelas de Sepur Zarco, como se las conoce respetuosamente, esperan hoy vivir la justicia. Para ellas, la justicia incluye educación para las niñas y niños de su comunidad, acceso a la tierra, una clínica sanitaria y un conjunto de medidas que pongan fin a la pobreza extrema que su comunidad ha sufrido durante generaciones. La justicia hay que vivirla.

http://www.unwomen.org/es/news/in-focus/women-peace-security