MUJERES DE LA HISTORIA ARGENTINA. ES EL 9 DE JULIO, ES LA INDEPENDENCIA. Juana Azurduy la flor del alto Perú, como la llamaban, junto a su marido, Manuel Padilla, reclutó soldados indígenas para las fuerzas patriotas.

Mujeres de la historia argentina. Es EL 9 de julio, pero es LA independencia.

En esta parte del mundo, el siglo que empezó en 1800 trajo los aires de revolución que se respiraban en el mundo. Recordemos que la independencia norteamericana fue en 1776, la Revolución Francesa en 1789 y la Revolución haitiana en 1791, que fue la primera revolución de América Latina, la cual culminó con la abolición de la esclavitud en esa colonia francesa y la proclamación de la República de Haití. Aunque a decir verdad si bien por esa época ocurrieron cientos de revueltas de esclavos en lo que los europeos llamaban Nuevo Mundo, fue la única en conseguir una independencia duradera bajo un estado libre.

En general, las personas que se ocupan de estudiar la historia con perspectiva de género tienden a relativizar las periodizaciones que habitualmente están sujetas a los actos de grandes hombres de la patria, poniendo en evidencia roles jeraquizados.

¿Por qué es más importante un soldado a caballo que una mujer curando una herida? ¿hay roles que son más relevantes que otros? basados en la ideología dominante parecería que sí. 

Si se destaca a Juana Azurduy como mujer de armas tomar o a Mariquita Sánchez de Thompson en orden de lo que hoy denominaríamos "operadora política", se invisibilizan las otras mujeres que lucharon a la par de los hombres en todos los ejércitos que combatieron en las famosas "guerras de la independencia" porque el 9 de julio se declaró formalmente, pero las batallas que nos dieron la soberanía de España se siguieron librando por todo el territorio por varios años después.

Sin duda hubo nombres de mujeres ineludibles en esta gesta heroica.

Manuela Pedraza, a quienes muchos llamaban "la Tucumanesa" por haber nacido en esa provincia, se destacó en la Reconquista de Buenos Aires (1806), al enfrentarse a los ingleses en las calles de Buenos Aires junto a José Miranda, su marido soldado del regimiento de Patricios que cayó en combate abatido por las armas de los invasores.

Martina Céspedes es uno de esas personas que aparecen varias crónicas de la defensa de Buenos Aires ante la segunda invasión inglesa (1807) con una anécdota simpática. Resulta que 12 soldados ingleses que buscaban beber aguardiente, Martina, en complicidad con sus tres hijas logró tomarlos prisioneros haciéndolos entrar de a uno en su fonda.

Juana Azurduy la flor del alto Perú, como la llamaban, junto a su marido, Manuel Padilla, reclutó soldados indígenas para las fuerzas patriotas. En diversos combates perdió a su marido y a cuatro de sus cinco hijos.

La que merece un párrafo aparte es María Loreto Sánchez de Peón Frías, salteña y de la alta sociedad, organizó y encabezó una red de mujeres espías al servicio de la guerrilla de Güemes ante las sucesivas invasiones realistas de las ciudades de Salta y Jujuy, cuya tarea contribuyó a desgastar al enemigo y frustrar sus planes.
No deberíamos olvidar a María Remedios del Valle, quien junto a su hermana, su madre y su tía integró el grupo célebre llamado "Las niñas de Ayohuma" que eran mujeres afroargentinas dedicadas a asistir a los heridos, pero que además lucharon heroicamente en el Ejército del Norte, cuyos soldados la llamaban "madre de la Patria". En las expediciones al Alto Perú perdió a su marido y a dos de sus hijos, pero cuenta la leyenda que sobrevivió a 9 heridas de bala y a ser condenada a 11 días de azotes. Terminó sus días mendigando en las iglesias de Buenos Aires.

Mariquita Sánchez de Thompson fue una mujer que pertenecía a una familia de Buenos Aires de alta alcurnia. Un año antes de la primera invasión inglesa ya había logrado vencer las convenciones sociales de la época al casarse con un primo contrariando el deseo de sus padres. Luego, Mariquita terminaría convirtiéndose en una de las primeras mujeres políticamente activas a favor de la Revolución de Mayo y la Independencia, capaz de realizar brillantes análisis políticos y en cuyas tertulias se dieron cita las personas más influyentes de la época.

Dos siglos de luchas por la independecia, la igualdad y en contra de todo tipo de sometimiento. Se ve que algunos ideales nunca pasan de moda.

¡Viva la patria! o como dicen algunas: ¡Viva la matria! (www.cnm.gov.ar).